SIMORRA























VIAJE A MALLORCA
SIMORRA LO HACE DESDE SU PROPIO TERRITORIO.
En un contexto donde sorprender es cada vez más complejo y donde el universo del baño está altamente saturado, Simorra nos planteó el reto de presentar su primera colección de swimwear desde un enfoque diferencial. El objetivo era introducir esta nueva categoría sin recurrir a códigos tradicionales, construyendo una narrativa capaz de destacar en un sector donde prácticamente todo se ha visto. Bajo esta premisa, la clave residía en trasladar el ADN de la marca: artesanía, feminidad y espíritu mediterráneo, a una experiencia tangible que trasladara su universo a un contexto vivido, generando una conexión orgánica con su comunidad.
Desde Fabra Comunicación planteamos la activación como un desplazamiento real del universo de la marca a su contexto natural, conceptualizando y produciendo un viaje experiencial en Mallorca. La convocatoria reunió a una selección afinada de perfiles como Marta Pombo, María Fernández-Rubíes, María Martín de Pozuelo, Ale Capetillo y las hermanas Villarreal, entre otras, construyendo un grupo coherente con los códigos de Simorra. La experiencia se articuló a través de distintos escenarios —como Finca Serena— y momentos diseñados para activar contenido desde la vivencia: jornada en velero, encuentros en pequeño formato y una puesta en escena cuidada que situaba la colección en su entorno natural. El producto no se presentaba, se integraba en el ritmo del viaje, formando parte de una narrativa compartida que se construía en tiempo real.
La activación se tradujo en un alto impacto tanto en redes sociales como en medios, impulsado por la relevancia de los perfiles participantes. La campaña alcanzó más de 9,5M de usuarios únicos, con la generación de más de 300 stories, publicaciones en formato post y reel, y presencia en plataformas como YouTube. A nivel PR, la acción obtuvo un Earned Media Value superior a 2,3M€ y un ROI cercano a 860K€, reflejando su capacidad para generar notoriedad y retorno. Una experiencia que consolidó el posicionamiento de Simorra en un territorio aspiracional, reforzando su vínculo con el verano mediterráneo y con una comunidad alineada con sus valores.