SIMORRA
























VIAJE A LA COSTA BRAVA
UN VIAJE ANUAL CON PRESCRIPTORAS QUE CONECTA COLECCIÓN, CULTURA MEDITERRÁNEA Y CONTENIDO ORGÁNICO.
SIMORRA buscaba activar un nuevo encuentro con su comunidad de prescriptoras desde un formato experiencial, cercano y coherente con el universo mediterráneo de la firma. Más que una presentación de colección al uso, el viaje funcionaba como una excusa para reunirse, compartir tiempo de calidad y abrir el verano alrededor de la última propuesta de la marca, incorporando también sus piezas de baño de forma natural dentro del relato. Un formato anual que, temporada tras temporada, se ha consolidado como una de las activaciones más reconocibles de SIMORRA: una experiencia esperada, cuidada y diseñada para que cada edición supere a la anterior, reforzando una relación sostenida en el tiempo con perfiles clave para la marca.
La experiencia tomó forma en la Costa Brava, en un enclave ligado al imaginario artístico e intelectual que definió el espíritu mediterráneo de los años 60. Desde FABRA acompañamos el proyecto desde la conceptualización hasta la ejecución, cuidando cada momento del viaje para generar una experiencia fluida, inspiradora y auténtica. El recorrido combinó mesas compartidas, catas de vino, talleres de cerámica, conversaciones y momentos de descanso pensados para disfrutar la colección desde la calma, la cultura y la conexión. Cada actividad fue diseñada para reforzar los códigos de SIMORRA: creatividad, artesanía, feminidad contemporánea y una manera muy propia de entender el verano.
El resultado fue una activación sólida y orgánica, con la participación de una comunidad de prescriptoras muy afín a SIMORRA, entre ellas María Pombo, María Fernández-Rubíes, Marta Lozano, Teresa Andrés Gonzalvo o las hermanas Cuesta. Todas ellas generaron un alto volumen de contenido propio durante la experiencia, amplificando el viaje desde una mirada natural, aspiracional y creíble. Además, la activación tuvo repercusión en medios de comunicación, tanto digitales como print, reforzando la notoriedad de la colección. Más allá del impacto inmediato, el viaje consolidó el vínculo entre SIMORRA y una comunidad que entiende y comparte la marca desde un lugar auténtico.